
Cuando imaginamos a alguien cerrando sus ojos
varias son las imágenes que nos vienen a la mente.
La gente cierra los ojos para saborear mejor la vida.
Cerramos los ojos ante un beso sincero,
cuando soñamos,
ante un momento de pasión desatada,
ante una risa incontrolable,
ante un sabroso manjar, mientras se funde en nuestra boca.
Cerramos pues los ojos ante el placer.
También cerramos los ojos,
cuando no tenemos o perdemos el control.
Cuando pensamos intensamente
para buscar ideas o soluciones,
o cuando la ira se apodera de nosotros.
Cerramos los ojos ante la incertidumbre.
Pero también cerramos los ojos,
ante el riesgo de una caida,
un accidente,
o de un mal físico.
Cerramos los ojos al dolor.
Cuando alguno de nuestros sentidos va a padecer o padece,
cuando lloramos amargamente,
cuando la tristeza se apodera
de nuestro ser
y cava hoyos en el alma.
Cerramos los ojos al sufrimiento.
Así pues, consecuentemente,
cerramos los ojos a la realidad.
Hoy cerré los ojos
...
domingo, 20 de enero de 2008
Cerrar los ojos
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
Cierra los ojos. Descansa de tu vida y de los demás. Es buena terapia.
Hasta pronto mi dulce flor.
Un beso.
Publicar un comentario